Una estirpe especial, un selecto club. Son una leyenda pero existen.
Jovenes y bellos para siempre, en su rostro jamás se marcan las arrugas del dolor, la sombra de la duda, el peso de la decepción o el desgaste de la pérdida.
Como en aquel retrato...
Me desperté en el suelo y me rodeaban sonrientes formando un círculo.
- ¡Bienvenido!, ¿qué tal te encuentras?
- me encuentro...me siento extraño, pero estoy...¿bien?
-¡Ja!...¡eso es normal al principio!, levántate, ven conmigo, vamos a servirnos una copa
No creen en nada, no se enamoran. Son una leyenda.