jueves, 27 de septiembre de 2012

The dock of the bay



haciendo limpieza...silbando...recordando las batallas perdidas.
Esperando a que la guerra comience.


; )

domingo, 16 de septiembre de 2012

Equívocos y espejismos.



O demasiado pronto O demasiado tarde. Puede que a destiempo.
El caso es que sea como fuere, realidad sólo hay una.
Dura como una roca y lejana como un viento que nadie sabe de donde viene.
Secundarios deshubicados? Tal vez no, tal vez no tú, tal vez sólo yo haya confundido
 mi papel.



martes, 11 de septiembre de 2012

Tiempo. Pastilla.Más tiempo.

Nunca más quiero ver sólo lo que quiero ver.

Nunca más quiero ver sólo lo que temo.

Grabo en una cinta y me repito mil veces "El tiempo pone las cosas en su sitio": sólo queda entender sin dudas que es cierto.

Y descubro hoy que aún necesito esa pastilla. Así que no queda más remedio que tomármela de nuevo.

Que no soy tan fuerte, que soy de carne y hueso.

; )

jueves, 16 de agosto de 2012

Cenicienta.

Me prometieron que tu olor sería dulce, tus manos firmes y suaves y tu pecho un lugar seguro....

...no hay nada tan mezquino como las promesas hechas para romper

Y ahora voy en dirección contraria a ellas como un alma que lleva el diablo.

Y que sea mi risa el maldito recuerdo que le quede a lo prometido!

; )


domingo, 12 de agosto de 2012

Pieza para dos manos.

Voy a contaros una pequeña historia. Muy corta porque no tengo en realidad demasiada imaginación...

He sido educada en el deber, en el sacrificio pero también en la ternura.



 Por eso a veces hago algunas cosas que ni yo misma puedo entender. Por deber. Kant seguramente lo explicaría mejor pero...yo no soy Kant.



De niña por una imposición paterna estudié algunos años de Conservatorio. Solfeo, canto, lo más básico.
Era realmente una obligación. Aunque era algo hermoso.

Ahí aprendí por ejemplo que la Música es una carrera, tan difícil y a veces exacta como las Matemáticas, que si quieres que suene bien tienes que entrenar todos los días. Todos. Que el violín es un instrumento celoso que hay que tocar todos los días o su madera no suena igual...



Eran a veces clases tediosas para una pre-adolescente con la cabeza llena de pájaros.



Sin embargo en ocasiones, el bedel llamaba a la puerta de la clase y le daba unas indicaciones en voz no muy alta a la profesora para que nos acercasen a alguna de las salas de perfecta acústica pintadas de blanco, con aquella madera clara.

Allí alguien nos esperaba siempre y siempre dignamente vestido de negro, dispuesto a darnos lo mejor: podía ser un pianista y un chelo, podía ser una bella voz. Tal vez violines.
Era mágico.







Como en la vida: de acuerdo, a veces no es tan perfecto como nos gustaría.







Pero a veces, por un instante, somos realmente afortunados.






mis visitas...

lo más leido, por orden de lo más leido, claro...